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antonalva

Antonio Manero
41 años, hombre
Madrid (Spain)

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Usuario desde: 20/09/06

Reseña de Libros

Reseña creada el:
12/05/08

La sabiduría de la inseguridad

Alan W. Watts

Libros » Ensayo » Filosofía

Mensaje para una era de ansiedad

Alan Wilson Watts (1915-1973) fue un popular filósofo y ensayista y divulgador norteamericano de origen británico, sobre todo de temas religiosos. Tras su muerte no sólo ha permanecido sino que se ha incrementado su fama y prestigio como divulgador de las filosofías orientales, sobre todo en aquellos círculos culturales y sociales donde la palabra filosofía es desconocida o irrelevante. Y muy especialmente el budismo zen, al que dedicó la mayor parte de sus escritos y conferencias de madurez. Algunos de sus libros más conocidos son: su autobiografía “My own way” (1972), “The Book - On the Taboo Against Knowing Who You Are” (1966) y “The Way of Zen” (1957).

Tras más de media docena de libros que empezó a publicar al poco de cumplir los 20 años, en 1951 apareció un libro breve pero excelente que acabaría convirtiéndose en uno de los más editados y leídos de Alan Watts: “La sabiduría de la inseguridad” (‘The Wisdom of Insecurity’), que lleva el algo altisonante subtítulo de Mensaje para una era de ansiedad. Y este breve ensayo filosófico – y sin embargo ameno y claro, sin dejar de ser trascendente y profundo – ha conservado su vigencia pese al más de medio siglo que ha transcurrido desde entonces. Y de alguna forma supone la versión erudita y exigente de lo que pasado unos años acabaría devaluándose y trivializándose, hasta convertirse en librillos de consumo rápido de autoayuda, tipo ‘el último trauma de moda a superar esta temporada’.

Como dice en este libro el propio Alan Watts: Ante la inseguridad “¿Qué vamos a hacer al respecto?» es una pregunta que sólo formulan quienes no comprenden el problema. Si un problema puede resolverse, comprenderlo y saber qué hacer al respecto son una y la misma cosa. Por otro lado, hacer algo con respecto a un problema que uno no comprende es como tratar de eliminar la oscuridad apartándola con las manos. Cuando se hace la luz, la oscuridad se desvanece de inmediato.” Como huída ante la incertidumbre aniquiladora y temerosa, el hombre siempre ha buscado – equivocadamente – certezas y absolutos inamovibles según los que regirse y a los que rendir pleitesía idolátrica. Queremos el control absoluto del futuro, de nuestras vidas y de aquellos que nos rodean. Y en ese afán se nos va muchas veces la misma vida hasta que nos damos cuenta que de tanto temer las consecuencias de lo incierto, hemos optado por evitarlo todo.

Para Alan Watts la conclusión no puede ser más evidente: como el afán obsesivo por tenerlo todo bajo control nos hace sufrir sin medida ni tope, su resolución se hallará en admitir de buena gana y con total paz de espíritu que el azar, la incertidumbre, lo desconocido, los altibajos y los riesgos del día a día nos acompañan siempre y son una fuerza (positiva) más y de especial importancia en nuestro mundo cotidiano. Entregarse a lo que uno más teme, dejarse sorprender por las paradojas de la vida, supone una de las mayores enseñanzas del verdadero adulto, despierto y consciente.

Aparece como imagen de lucidez la blandura y maleabilidad del agua, esa comparación tan querida en el taoísmo y que con el paso del tiempo ha ido calando en Occidente: oponerse de forma cabezona y obstinada no nos proporciona los frutos deseados: dejémonos llevar mejor por lo sutil y lo inesperado. “La sabiduría de la inseguridad” es un libro breve, diáfano, que devuelve a la filosofía una de sus razones esenciales: ser una reflexión de cómo el hombre puede enfocar sus pensamientos y emociones para mejor sobrellevar el tránsito que supone esta vida de incertidumbres. Excelente.

Editorial Kairós (1º edición, 1994) / ISBN: 978-84-72452800

Tags: filosofía oriente Tao Taoísmo budismo zen Religión oriental

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Comentarios a esta reseña:

moncabanas - 13/05/08

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La cita de Watts me deja algo desconcertado:En primer lugar si no comprendes el problema no sabrás que existe y si lo haces, para saber que hacer al respecto tendrás que empezar preguntándote por donde agarrar el toro.

La incertidumbre es la madre de todas las religiones, buscamos lideres que nos den seguridad aunque sea dando manotazos en la oscuridad ,somos gregarios y ni cientos de libros de otros tantos Watts cambiaran esa idiosincrasia.

¿Qué hace un "zen"?,¿dejarse mecer por brisas,vientos y tempestades esperando que amaine o que amanezca tarde o temprano para desvanecer la oscuridad?

La vida es una carrera de obstáculos con diferentes grados de dificultad completamente desconocidos cuando dan el pistoletazo de salida,no estar seguro de cuales son no debería significar tenerles miedo,y cada uno que superas te lleva más lejos y más fuerte,si comprendes eso en la linea de salida el sufrimiento se convierte en heroicidad.




antonalva - 13/05/08

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+3 de 3 votos

Creo que has tomado la frase citada demasiado al pie de la letra: no aboga por la inacción o la pasividad, sino que postula que oponerse a la incertidumbre no es la forma de resolverla, sino incorporándola como un elemento necesario y positivo de la vida. De ahí la comparación con el agua.

moncabanas - 13/05/08

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En el fondo estoy de acuerdo con el autor,aunque no encaje en la paciente contemplativa y obediente filosofía oriental.

La misma ciencia se entendía determinista hasta Newton,Laplace o Einstein y hoy el azar y el caos resultan determinantes para resolver incógnitas.Lejos de asustarme esa clase de incertidumbre me encoraja y con la entropía todos los dioses se desvanecen.

antonalva - 17/05/08

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+4 de 4 votos

Creo que una vez más estamos en el fondo de acuerdo (que no es ni bueno ni malo) sólo que lo formulamos de forma muy diferente...

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