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antonalva

Antonio Manero
41 años, hombre
Madrid (Spain)

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Usuario desde: 20/09/06

Reseña de Cine

Reseña creada el:
17/06/08

Sexo, mentiras y cintas de video

Steven Soderbergh

Cine » Corto » Acción y aventura » Hollywood

4 personajes en busca de una sexualidad satisfactoria

Llega un extraño. Un antiguo compañero de universidad de un marido gallito de corral regresa a su pueblo natal y se mete temporalmente en su casa hasta encontrar vivienda. Esta presencia desboca la libido de las personas con las que se relaciona: la esposa insatisfecha se ve intrigada por su hermetismo y aparente remanso emocional, mientras que la hermana casquivana y calientapollas se ve abocada a tentarle con la lujuria de la carne. A todo ello mira con creciente inquietud su antiguo amigo que no sabe cómo interpretar el despiste social y vital de su pretérito colega de correrías, mientras sin apenas remordimiento se encama con su cuñada a espaldas de su bonachona y cegada esposa… Mucha alcoba, mucho sudor, mucho diálogo sazonado y picaresco pueblan esta obra de cámara donde la omnisciencia del sexo oral tiene un efecto casi sedante, como si de un documental etnológico de alguna especie zoológica menos favorecida se tratase…

Sexo, mentiras y cintas de video” (‘Sex, Lies, and Videotape’, 1989) fue, para sorpresa de todos, Palma de Oro en Cannes: una primera obra de un entonces desconocido y veinteañero director norteamericano, Steven Soderbergh. Y además su protagonista, James Spader, recibió el premio de interpretación masculina. Parecía demasiado boato para una obrita modesta, estática y de exiguo presupuesto. Pero ya entonces me quedé fascinado por esta atípica propuesta y casi veinte años después me reafirmo en mi apreciación de entonces: es una gran obra, fruto de una mirada madura sobre unos personajes inmaduros, infelices, neuróticos y llenos de deseos desaforados y cegueras vitales. Es una radiografía de las muchas trampas y dolores callados que habitan bajo la normalizada piel urbana de cualquier pueblo del libre mundo occidental.

Ante todo es un estudio coral de personajes en crisis (aunque no lo sepan). Y el asunto que mueve y remueve todo es el sexo: sexo como excusa, como refugio, como ausencia, como obsesión, como ejercicio, como evitación, como tapadera, como enganche, como lenguaje, como pudor… No es una comedia como la campaña de marketing de entonces – y la carátula del DVD de hoy – trata de hacernos creer erróneamente. Es sencillamente un drama agridulce, con destellos de tragicomedia bufa, donde la gimnasia verbal toma preeminencia sobre el puro arrebato corporal.

El estudio de sus cuatro protagonistas no puede ser más certero y desolador. Empezando por ese misterioso y remoto observador que cree que al erigirse en mero espectador aspira a la asepsia emocional. Pero acabará comprendiendo que por estar en el mundo uno ya tiene que asumir la responsabilidad de sus actos, sean los resultados los esperados o no. Su personaje es el que más evoluciona, el desencadenante de todo, el responsable de que la gente tome conciencia de sus actos. Junto a él la esposa acomodaticia que acabará reclamando su espacio y su necesidad. Y la hermana lenguaraz, erótica y carnal que comprenderá que tras lo físico también puede haber sentimientos. Y el marido que al no ver las necesidades reales de los demás tampoco es capaz de ver las propias, por lo que su ofuscamiento obstinado supone el contrapunto amargo de la deshonestidad y el estancamiento, que resalta y pone en valor el esfuerzo transformador de todos los demás.

Sexo, mentiras y cintas de video” es una película que sólo gustará a cierto tipo de público… Apenas hay acción exterior – salvo algún salto de cama – casi todo se reduce a diálogos que parecen no ir a ninguna parte, la gente vive como traumatizada y llena de incoherencias, ayuna de optimismo o felicidad. No gustará a los que evitan enfrentarse a sus fantasmas interiores o a sus limitaciones emocionales, a los bloqueos sociales, a los desfallecimientos traumáticos o a las enfermizas debilidades cotidianas. Pero apasionará a los que busquen en el cine una mirada afilada y diferente sobre las oquedades de la vida, sobre los tropiezos impúdicos del ser humano, sobre las contradicciones de la existencia y la búsqueda de la verdad. Y eso gracias a un excelente guión y una gran dirección – ambos de Steven Soderbergh – que sacan partido de lo esencial: las imágenes, la palabra y los rostros. Un creativo y potente ejercicio de estilo, una sabrosa propuesta para lujuriosos paladares retorcidos.

Tags: Trauma Hollywood sexo EEUU USA "cine americano"

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Comentarios a esta reseña:

dave - 17/06/08


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Genial reseña para una película que siempre se me ha escapado.
Si te ha gustado tanto la película debes leer el capítulo que se dedica a su gestación y repercusión en la obra de Peter Biskind "Sexo, mentiras y Hollywood" (el título del libro ya lo dice todo).
En esta obra se afirma que todo el cine "independiente" de los 90 debe su razón de ser a esta película que puso a Sundance en el mapa y que lanzó a Miramax al estrellato.

moBEmento - 19/06/08

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esta peli siempre me ha pillado en mal momento. las dos veces que he empezado a verla llega un punto en el que me irrita y dejo de verla. será cuestión de lo que la han "hinchado" con el paso de los años. me imagino que si consigo verla desde su óptica "modesta" y no por todo lo que trajo después me terminará captando.

jo, a los libros de Peter Biskind les tengo unas ganas.....

dave - 19/06/08


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¿qué tipo de ganas?

moBEmento - 19/06/08

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+2 de 2 votos

es inconfesable, dave.

los libros no están solo para ser leídos....

antonalva - 20/06/08

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me sorprende la pereza que te da esta película moBEmento. Yo pensé que a ti te tenía que decir mucho. Es verdad que tiene bastante de pedante y pretenciosa, pero se redime por ser mucho más simple de lo que parece y por la honestidad del planteamiento y resolución.

Puede tomarse como ejemplo del efecto de la verdad en la gente, o el efecto de la representación artística, o del efecto del punto de vista (observador o protagonista):es decir, no sólo es la pura historia que está contando, sino que abre las puertas a diferentes interpretaciones.

No es para todos los gustos, pero si que tiene un poso que me parece muy loable y creativo.

alex69 - 23/06/08


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cine pajillero para onanistas eso es todo

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