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antonalva

Antonio Manero
41 años, hombre
Madrid (Spain)

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Usuario desde: 20/09/06

Reseña de Cine

Reseña creada el:
10/05/08

Mil años de oración

Wayne Wang

Cine » Película » Drama » Hollywood

La tensa relación entre un padre y su hija

Un padre viene desde China hasta los EEUU porque su hija se acaba de divorciar de su marido y quiere ayudarla a pasar el mal trago. Se instala en su casa y trata de ejercer ahora, tras años de lejanías e indiferencias, de progenitor abnegado y solícito. Pero la hija está reticente, se resiste, dando a entender que ni necesita su presencia ni desea que su estancia se prolongue más allá de unos días de cortesía. Así y todo se va produciendo un tenso acercamiento entre los dos, mientras el padre realiza una travesía interior que acabará desvelando su gran secreto.

Wayne Wang (1949-) es un director nativo de Hong Kong pero que lleva ya bastantes años dirigiendo en EEUU. Sus películas más aclamadas son “Smoke” (1995) y “Blue in the face” (1995), ambas con guión de Paul Auster, aunque quizás la más popular sean “El club de la buena estrella” (1993) o “A cualquier otro lugar” (1999). En la última edición del Festival de cine de San Sebastián consiguió la Concha de Oro por “Mil años de oración” (‘A Thousand Years of Good Prayers’, 2007), así como la Concha de plata al mejor actor: Henry O.

La película no es para todos lo gustos: como cabría esperar de tanta influencia oriental y de tanta introspección, el ritmo es pausado, la acción externa escasa y estudiadamente monótona, donde cuentan más los matices y las pequeñas variaciones que los grandes acontecimientos. Es decir: es una película para un público muy determinado y consciente del tipo de cine que va a ver, alejado de trilladas y obvias veleidades comerciales. Dicho esto, cabe destacar y enumerar sus muchas virtudes: la creación de dos personajes inolvidables: el padre chino que ha de recorrer su vida y hacer balance público de su ‘secreto’ (como si de un juicio de la revolución cultural se tratase) y el de una anciana madre iraní con la que entabla fugaz y persistente conversación en un parque.

Y sobre todo merece respeto y consideración el guión - de Yiyun Li - que sabe dosificar los detalles que van configurando el meollo de la cinta: la búsqueda de la sinceridad, el poder enfrentarse poco a poco a los fantasmas personales, el permitirse espacio para que caigan las máscaras que impiden la calidez y la cercanía entre los seres humanos. La película hará la delicia de los espectadores observadores: hay mucha información condensada en la pantalla, pero nunca presentada de forma obvia ni invasiva, hay que irla desentrañando y absorbiendo con delicada paciencia hasta configurar un tupido tapiz de lo mejor y peor de los seres humanos.

Creo que queda claro que la película me ha gustado mucho y si bien le falta algo de intensidad o sorpresa para llegar a ser memorable, es una pieza de cámara delicada, preciosista y muy recomendable para personas interesadas en el buen cine de personajes y situaciones cotidianas que desvelan mundos subterráneos...

Tags: China EEUU USA Cultura drama familiar familia

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Comentarios a esta reseña:

Anna_Blume - 10/05/08

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+2 de 2 votos

Me da que necesitaré pañuelos para ver esta pelicula (como la de "el arco", del mismo director que Hierro-3, todavia recuerdo la llorera a la vez que pensaba -pero de verdad me creo esto?)

Anna_Blume - 10/05/08

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No entiendo porque no puedo puntuar la reseña..en fin..lo intentaré otro dia.

Nuba - 12/05/08


+2 de 2 votos

La verdad es que a mí el personaje que me emocionó es la viuda iraní, sobre todo, cuando ya no aparece en pantalla...

antonalva - 12/05/08

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+3 de 3 votos

Anna: no es una película que ocasione grandes lágrimas (más bien pocas o ningunas, según sea uno de 'duro'), la emoción sincera surge más bien a raíz del entendimiento entre sus protagonistas, pero no por jugar con la sensiblería.

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