Reseña de Música
Reseña creada el:
10/12/07





Tras leer la reseña del cerdo (convertido en persona y restituido después a su ser natural por los todopoderosos kami, como los padres de Chihiro) en la que nos recomienda una voz enorme embebida en un cuerpo de niño, vino a mi memoria otro niño prodigio que nos atorró a base de bien el verano del 93.
Con algo había que llenar el hueco dejado por insignes niños maravilla como Joselito o Marisol, y todavía los padres de María Isabel y del cansino niño ese de las flores de su balcón no se habían planteado en serio la transmisión de su código genético. Así que nos marchamos a Francia a buscarlo.
Allí encontramos un niño repelente de cuatro años a quien sus padres no tuvieron escrúpulos en echar a perder la infancia poniéndole frente a una cámara de televisión. Con los años los padres se arruinaron y después se divorciaron, consiguiendo que al niño le diera tanta vergüenza ajena que pidió la emancipación cuando todavía era un mocoso y se marchó donde nadie le encontrara para estudiar danza y música.
Por desgracia ya era tarde: nos había dejado para siempre dos enemas como Dur dur d'être un bébé o It's Christmas, C'est Noel.
Juzguen ustedes mismos. No me hago responsable de la muerte neuronal que puedan sufrir si no son acérrimos fans de la detestable Anne Geddes.





Comentarios a esta reseña:
varis - 10/12/07

Úf... a buena hora se me ocurre pulsar sobre el botón "play" para recordar la canción. Qué horror!
marieta - 10/12/07

Creo que tengo un poco de fiebre después de haber escuchado las canciones. Qué miedo.
mafalda - 10/12/07

Confieso 2 cosas:
1. Conocía las canciones del francesito (pobre crío, menudos padres). Pero independientemente del caso Jordy: ¿hay algo más divertido que oir "cantar" a un niño? 
2. El vídeo no lo conocía y no se si voy a poder superar este trauma o voy a acordarme de Jokin y de este día toda mi vida 
antonalva - 11/12/07

¡¡ Infame !! Es lo que tiene eso de la memoria histórica... que sólo sale en procesión lo PEOR.
JotaEme - 11/12/07

Jejeje, antonalva, si no existiera usted, habría que inventarle (sonrisa cómplice).
JM